
ALONSO podría irse a Renault
El bicampeón mundial ya habría firmado el contrato por tres años y todo depende ahora de las condiciones que imponga Mercedes, una escudería en la que el español asegura no sentirse a gusto.
El rotativo alemán recoge a toda plana un apretón de manos entre Alonso y Flavio Briatore, el director de la escudería con la que Alonso cosechó los títulos mundiales de 2005 y 2006.
"Bild" explica cómo también pujaron por el español Ferrari y Toyota, pero que "al español Toyota le pareció una apuesta demasiado arriesgada" y que con Ferrari "y al lado de Kimi Raikkonen no habría alcanzado el liderato".
El diario germano recoge las palabras de Briatore: "Tras su experiencia con Hamilton, Fernando no va a pasar por lo mismo con Kimi".
Al contrario, prosigue el "Bild". Ahora no sólo será el indiscutible número uno en Renault, sino que además será el "segundo" presidente de equipo.
Briatore cuenta ahora con volver a alzarse con el título mundial de 2008, según explicó a la revista "Sport Auto".
Publicado por EFE
Úbeda es una ciudad de la provincia de Jaén en Andalucía (España). Situada en la fértil comarca jiennense de La Loma. La ciudad está declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO desde el 3 de julio de 2003, junto con la ciudad de Baeza, debido a la conservación de sus buenos y numerosos edificios renacentistas así como todo su singular entorno urbanístico.
El gentilicio formal es el de ubetense, aunque los habitantes de Úbeda pueden ser conocidos como ubedeños, principalmente en los pueblos de alrededor, tales como Torreperogil, Sabiote, Baeza, Villacarrillo, Rus, Canena. En cualquier caso, el habitual es el primero.
La ciudad se encuentra sobre un cerro, volcada hacia el valle del Guadalquivir frente a la imponente Sierra Mágina, y cerca del mismo centro geográfico de la provincia de Jaén.
Constituye un importante centro de atracción , al contar con hospital comarcal, centros educativos y escuelas universitarias (UNED y SAFA), hacienda, seguridad social, juzgados, Centro del Profesorado (CEP), etc... derivando en uno de los índices de centralidad más altos de toda Andalucia. Según el anuario de La Caixa, se trata de la capital de una de las provincias económicas de España, con una población de más de 200.000 habitantes que acude habitualmente a comprar en ella.
Anuario de La Caixa
En la actualidad, solamente algo más de un millar de habitantes reside fuera del casco urbano de la ciudad, de los que la aldea de Santa Eulalia, en el borde norte de la mesa que cubre La Loma, acoge a tres centenares y medio, mientras que los poblados creados por el Instituto Nacional de Colonización en el momento de la puesta en regadío de las Vegas Altas del Guadalquivir (embalses del Puente de la Cerrada, Doña Aldonza y Pedro Marín), que acogieron a un millar y medio de pobladores entre 1.960 y 1.950, solamente tienen en la actualidad medio millar (Solana de Torralba y Veracruz) mientras que San Miguel y El Donadío están prácticamente despoblados. La aldea de San Bartolomé, junto a la carretera de Albacete, se ha convertido en un lugar de segunda residencia y ocio.
Después del Censo de 1.981, en que la cifra no llegó a los 29.000 habitantes, se produjo una recuperación rápida que se debe tanto a aportaciones exteriores como a un crecimiento natural (crecimiento vegetativo de un 5,5 por mil) que es el más alto de la provincia. El resultado es una población relativamente joven. Aunque la pirámide de edades muestre la forma bulbosa típica de las poblaciones envejecidas, la reducción por la base no es tan grande como en otras zonas de la provincia; ello ocurre porque el estrangulamiento del grupo de edades de afectados por la emigración de los años cincuenta y sesenta no es tan fuerte, lo que supuso que se conservase en Ubeda un volumen suficiente de población en edad fértil como para que la razón de la disminución de la base (escasez de población joven) se deba mucho más a la generalización del control de la natalidad que a la falta de mujeres en edad fértil (como ha ocurrido en las zonas verdaderamente envejecidas del medio rural provincial). Los habitantes menores de quince años son casi el doble que los mayores de sesenta y cinco en el Censo de 1.991. En el año 2.000 la población ubetense es de unos 35.000 habitantes.
Úbeda vive principalmente del sector servicios, sobre todo el comercio y la administración, que ocupan el 49% de la población activa. Además, es el centro neurálgico del olivar andaluz por lo que de importancia vital resulta la agricultura (fundamentalmente olivar), ya que el municipio es año tras año el mayor productor de aceite de oliva del mundo, siendo la piedra angular de toda su economía. Otras actividades complementarias son la industria, la ganadería y un incipiente turismo.
La variedad dialectal más usada en Úbeda se denomina ubedí, cuya palabra más característica es, posiblemente, "inchi", que quiere decir "mira".
El término municipal de Úbeda comprende 402 km², con una población de 36.342 habitantes (INE, 2006), aunque el aumento ha sido fuerte en este último año. Comprenden el municipio 7 núcleos de población, además del principal, por importancia son: Santa Eulalia ( Santolaya), El Donadío, Solana de Torralba, Veracruz, San Miguel y San Bartolomé.
Una parte del término municipal está separado del principal, el enclave llamado Rincón de Olvera, en el que se encuentran los poblados de Solana de Torralba y Veracruz.
Su término municipal está dedicado en su mayor parte a la agricultura, sobre todo olivar, el más productivo del mundo. Hasta los años setenta del siglo XX el cultivo de las olivas, era importante pero se alternaba con otros como el cereal o la vid, pero a partir de entonces un mar de olivos ha inundado la loma de Úbeda. En las vegas del Guadalquivir y Guadalimar aún predomina la agricultura intensiva de regadío (algodón, cebolla, tabaco, remolacha..) En adición, también hay zonas declaradas paraje natural, como es el caso de los Embalses del alto Guadalquivir, los embalses de Doña Aldonza, Pedro Marín y Puente de la Cerrada ("Puente la cerrá", en dialecto local). Estos embalses están fuertemente colmatados, por lo que hay una gran cantidad de vegetación lacustre, y en ellos se pueden encontrar fauna diversa como la focha común, patos, flamencos o el calamón, con su vivo plumaje azul.
La leyenda dice que fue fundada por un descendiente de Noé, el rey Idubeda. Del mítico torreón de Ibiut deriva el nombre de la ciudad. Si nos restringimos a la arqueología, los primeros asentamientos en Úbeda se remontan a la Edad del Cobre, en el actual Cerro del Alcázar.
Aunque existen restos visigodos y tardorromanos, posiblemente con anterioridad ya había varios núcleos de población autóctonos dependientes de la colonia romana de Salaria, "Úbeda la Vieja". Bajo el imperio romano es conocida también por el nombre de «Bétula» por su situación cerca del Guadalquivir, «Bethis», La ciudad como entidad con una cierta importancia aparece con la llegada de los árabes, en particular con Abderramán II, quien la funda con el nombre de Madinat Ubbadat Al-Arab (Úbeda de los Árabes).
Reconquistada por Alfonso VIII tras la batalla de las Navas de Tolosa, es perdida al poco tiempo. Entretanto la ciudad es saqueada y arrasada en varias ocasiones. En el año 1233 Úbeda es definitivamente conquistada por Fernando III, convirtiéndose en ciudad realenga y titular de un arciprestazgo. Factor decisivo en este período es su importante valor geoestratégico. Durante casi tres siglos fue población fronteriza, primero de avanzada y luego muy cercana a la frontera entre los reinos de Granada y Castilla. Este hecho determina que los sucesivos reyes castellanos le otorguen numerosos privilegios y concesiones, como el fuero de Cuenca, para favorecer la fijación de una población formada por castellanos y leoneses que permanezca frente a circunstancias de vida adversa, en zona fronteriza.
Este cúmulo de factores (situación geográfica y consiguiente dominio de vías de comunicación, su extensa y rica jurisdicción y presencia de una nobleza cada vez más poderosa) sentó las bases a lo largo del siglo XIV y XV del esplendor de la Úbeda del siglo XVI. Un hecho destacable es que la toma de Úbeda se realizó mediante capitulación, posibilitando la coexistencia de distintas etnias que formaban una población de varias culturas (árabe, judía y cristiana). Durante más de dos siglos participa activamente en la lucha contra los musulmanes, gozando de amplia autonomía en su gobierno local, regido por el Concejo. Episodios como el de 1368, en el que la ciudad es asolada con motivo de la guerra civil entre Pedro I de Castilla y Enrique II de Trastámara, avivó la rivalidad entre los bandos locales, que dieron lugar a que, a semejanza de lo ocurrido en Baeza, las murallas y torres del Alcázar fuesen lamentablemente demolidas en 1506 por orden real.
Los siglos XVII y XVIII son de decadencia para la ciudad que ve como su pasado esplendor se apaga. Algunas fechas de los desastres que asolaron la ciudad en esta etapa fueron las pestes de 1681 y el terremoto de Lisboa de 1755, que quebranta bastantes casas de la ciudad. Posteriormente, con la guerra de la independencia española, en la que los franceses permanecen entre 1810 y 1813 en la ciudad, se ocasionan grandes perjuicios económicos, no volviendo a recuperarse hasta finales del siglo XIX, experimentando un pequeño resurgir con la mejora en avances técnicos, que llegan con retraso a la ciudad, que sigue siendo un medio rural no afectado apenas por la revolución industrial.
A finales del XIX la burguesía ubetense hace renacer la ciudad gracias a la agricultura, la industria y los servicios, alcanzando el lugar actual como cabecera de la comarca y como un centro de industria y servicios a nivel regional de importancia creciente. El 3 de julio de 2003 es nombrada, junto con su vecina Baeza, Patrimonio de la Humanidad.
Es el corazón monumental de Úbeda, declarado Patrimonio de la Humanidad. En él se encuentra la Sacra Capilla del Salvador (sin duda el más representativo monumento de toda Úbeda -ver enlace-). No se quedan atrás la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares, y el Palacio Vázquez de Molina, conocido como Palacio de las Cadenas (actual sede del Ayuntamiento), todos ellos monumento Nacional, el Palacio del Deán Ortega (actual Parador de Turismo) y el Palacio del Marqués de Mancera, bienes de interés cultural. Se completa la plaza con el Antiguo Pósito, la Casa de Juan de Medina, la Cárcel del Obispo y la Fuente de Francisco de los Cobos. Todos ellos conforman un modelo de urbanismo y planificación inéditos en España hasta entonces. -Puede ver el artículo completo en Plaza Vázquez de Molina-
A la derecha de la Capilla del Salvador está la Calle Baja del Salvador que conduce a un Mirador desde el que se ven las Sierras de Cazorla y Mágina. En esta calle podemos encontrar el Hospital de los Honrados Viejos del Salvador, declarado Monumento Nacional junto con la capilla del Salvador.
Desde la Plaza Vázquez de Molina, por la calle Juan Ruiz González, podemos subir hasta la Plaza del Mercado', que era la plaza principal de la Úbeda medieval. Reurbanizada en el siglo XIX, de donde viene su actual aspecto, se encuentran en ella dos edificios notables, la iglesia de San Pablo, y el Ayuntamiento Viejo, actual Conservatorio, con doble arcada italiana. Siguiendo por la calle San Juan de la Cruz nos encontramos el Convento de San Miguel de Carmelitas Descalzos, y el Oratorio de San Juan de la Cruz, donde llegó el 27 de septiembre de 1591 el mistico San Juan de la Cruz y murió el 14 de diciembre de ese año.
La calle que desemboca en la cabecera de San Pablo conduce al barrio de los alfareros atravesando la Puerta del Losal (un arco mudéjar, siglo XIV), más allá de la Casa del Obispo Canastero, barroca. Se llega a la Plaza de Olleros y a la popular calle Valencia. En esta calle están los alfareros.
Otros de los monumentos que podemos encontrar en Úbeda, todos éstos al norte de la Plaza Vázquez de Molina son los siguientes:
Otros monumentos del casco histórico son las casas judías del Alcázar y de la Gradeta de Santo Tomás, la Casa de los Carvajales, la Casa de los Salvajes, el Palacio de los Manueles, la Casa del Blanquillo, el Palacio de los Morales, la Casa de la Luna y el Sol, el Palacio de los Orozco, el palacio de los Torrente, el palacio de los Porceles y la casa de la Tercia.
La Muralla de Úbeda está nombrada monumento nacional. Propia de la importancia estrategico-defensiva que adquirió, su amurallamiento fue impresionante -como aún hoy podemos apreciar-. Aún se conserva en gran parte, incluyendo tres de sus antiguas puertas y bastantes torres. Las puertas principales que se conservan son la del Losal, múdejar del siglo XIV; la de Granada y la de Santa Lucía. En cuanto a las torres, hay que destacar la Torre de las Arcas, en la Corredera (que es una torre albarrana de forma octogonal) y la Torre del Reloj, en la Plaza de Andalucía, con un bello templete superior de estilo Renacimiento, que contiene el cuerpo de las campanas.
La parte sur de la muralla, constituye en gran parte un bello paseo, pues desde ella se contempla Sierra Mágina y la Sierra de Cazorla, además del típico paisaje del mar de olivos, alineados sobre la infinidad de pequeñas colinas del Valle del Guadalquivir.
Otros monumentos extramuros son la iglesia de San Millán, la casa plateresca de la Calle Gradas, la portada de la casa del Caballerizo Ortega, el antiguo Casino y la ermita del Paje. Sumánse las fachadas neo-renacentistas dispersas por la ciudad, destacando los edificios de las Escuelas de la Sagrada Familia, construidos a principios de los años 40.
Otros monumentos son la Iglesia de San Bartolomé, la Torre de Garci Fernández, sobre una muralla ciclópea, el Dolmen del Encinarejo y el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.
La cocina ubetense es básicamente mediterránea, con abundancia de legumbres, cereales, carne de caza y, por supuesto, la aceituna (de mesa, de verdeo, negra o la variedad de cornezuelo) y el aceite de oliva, la principal cosecha en la comarca. Algunos productos destacables son las migas, el ochío, una torta de aceite espolvoreada con pimentón. Tambien son muy tipicos la perdiz en escabeche, la morcilla en caldera, los buñuelos (ó churros), fritos en el aceite extravirgen de la zona y postres como el hornazo o los papajotes.
Otros platos tradicionales a destacar son el potaje de habas con berenjenas, el potaje de garbanzos con acelgas, los garbanzos mareaos, los andrajos y las empanadillas de la vigilia. Destacan también los productos de la matanza (chorizos en aceite, lomo en adobo, lomo de Orza, morcilla, etc.). En cuanto a la repostería, cabe indicar, además de los ochíos, los borrachuelos, los hornazos de Semana Santa (tortas de pan de aceite con un huevo duro en el centro), las tortas de Candelaria, los picatostes y diversas tostadas. Se realiza también una variedad muy popular de sangría con melocotón llamada cuerva.
Están proliferando los restaurantes por toda la ciudad, especializandose en rescatar las recetas del saber popular.
Úbeda es famosa por su industria y artesanía desde tiempos del Al-Andalus, así como por fabricar productos como los ubedíes (esteras de esparto tejidas y bordadas a mano), o diversos ejemplos de alfarería, forja y cerámica, cuya tradición se mantiene hasta nuestros días.
Úbeda tiene un equipo de fútbol que militaba habitualmente en el grupo IX de 3ª División, el Úbeda Club de Fútbol, hasta que en la temporada 05-06 descendió a la primera categoría andaluza. El deporte más popular es éste, existiendo diferentes ligas locales de asociaciones y de aficionados. También existen diferentes equipos de aficionados de fútbol sala y otros deportes de base.
Otros deportes con gran afición en Úbeda son el pádel, del que se han realizado ya opens internacionales y varios torneos no menos importantes, y el ajedrez, existiendo el Club de Ajedrez Santa Juana de Arco de Úbeda en el cual juegan y han jugado muchos buenos ajedrecistas de la provincia de Jaén.
Nacidos en Úbeda
Relacionados con Úbeda
Úbeda se va a convertir muy pronto en un "hub" de comunicaciones a nivel andaluz por tener lugar en ella la intersección de dos futuras autovias, recobrando su preeminencia como centro logistico en la provincia:
Curiosidades: